Por Rodrigo Álvarez
@ralvmed
En agosto de 2014 un par de fanáticos del 1860 Munich encueraron a un fan del Bayer Munich en una estación de metro. El afectado los denunció y fueron llevados a juicio.
Una vez desahogadas las pruebas y confirmada la culpabilidad de los responsables, la jueza quería darles una verdadera lección a los aficionados, y enseñarles que los asuntos de fútbol se deben de quedar en eso, y no llevarlos fuera del estadio, muchos menos violentamente.
Después de mucho pensarlo, la jueza tuvo la idea de hacerles la mayor ofensa que puedes hacerle a un pambolero, obligarlo a traicionar sus convicciones y vestirlo con la playera y los objetos de su acérrimo rival.
Así, la jueza les ofreció a los dos atacantes pasar 15 meses en la cárcel, o comprar y vestirse con la bufanda, la playera y hasta el sombrero del Bayer Munich, pedir disculpas y pagar lo equivalente a 500 dólares cada uno, para resarcir los daños.
Los culpables optaron por la segunda opción y hoy se han convertido en los primeros sentenciados en recibir semejante ofensa.
La sentencia se ha convertido en todo un acontecimiento en Alemania, y el público espera con ansia ver a los atacantes cumpliendo su castigo.