Con sold out y un público entusiasta, se llevó a cabo la primera presentación de la banda capitalina en el Plaza Condesa, para dar a conocer su más reciente producción, Dualidad.
Por Javier Villanueva
Fotos de José Luis Garduño Reyes / Cortesía Plaza Condesa
Puntualidad fue una de las características que habló bien de Reyno ya que a las 19:00 hrs. salió la banda telonera Costera, calentando motores minutos antes de que el estelar hiciera acto de presencia. A pesar de ser un proyecto totalmente nuevo y sin contar con un álbum de estudio Costera fue muy bien aceptado entre el público haciendo mención de que en el mes de enero podremos escuchar su material de manera oficial.
Mi reloj marcaba las 19:45, cuando de pronto se apagaron las luces y ésta vez Christian Jean y Pablo Cantú se adueñarían del foro para dar cátedra, un escenario lleno de luces impresionantes, el logo de la banda al fondo y por supuesto calidad de sonido fue lo que nos envolvió de principio a fin. Ahrimán fue la primera canción en sonar después Dualidad.
“Buenas noches, Gracias a todos y cada uno de ustedes por hacer éste sueño hecho realidad”, fueron las primeras palabras de Jean” La banda no paró, el setlist disminuía y se ejecutaba a la perfección.
El concierto iba tomando forma con cada canción, las sorpresas se hicieron presentes como se había prometido.
“Quiero invitar al escenario a una persona que nos ha apoyado desde el inicio, Rodrigo Guardiola, de Zoé”. Juntos interpretaron Nunca me dejes, de su primer álbum Viaje por lo eterno. Todos y cada uno de los asistentes aplaudía y cantaba a todo pulmón cada track que se hacía presente, Puente fue interpretada en homenaje a Gustavo Cerati. A pesar de que la canción no fue interpretada por el frontman de Soda Stereo, despertó la euforia del publico haciendo una sola voz que se podía apreciar en el recinto.
Temas como Cuatro Elementos, Química y Fórmula hicieron que mucha de las parejas que estaban presentes se abrazara. Christian y Pablo hicieron una pausa previamente de Ay de ti. “Ésta canción es para nuestras madres y para todos ustedes”.
Se apagaron las luces y en el escenario sólo quedo Christian interpretando la melancólica Hasta el último día, Pacífico, Amarrado (canción que los dio a conocer), Me desprendo y Me Voy, cerraron el setlist, no se hizo esperar por el publico el típico unísono que decía “¡Otra, Otra!”.
Una vez más de uno en uno hicieron acto de presencia para tocar cuatro canciones. La potente Dos Mundos sonó en el Plaza Condesa, cuando creíamos que las sorpresas habían acabado, lo imposible se hizo realidad: Lalo Limón, de Lebaron, se hizo presente para interpretar Exilio de la banda ya mencionada, haciéndonos recordar un proyecto que en algún momento fue constante y hoy sólo nos trae un buen recuerdo.
Viaje por lo eterno y Revivir dieron cierre a la gran presentación de Reyno en el Plaza Condesa haciendo que lo imposible se hiciera verdad y de esto nos llevó a la Dualidad.
Muchos eran los comentarios sobre la banda y el recinto en dónde se llevaría a cabo el concierto pero con todo y los percances que pudieron existir, las expectativas fueron altas, una banda con apenas dos discos de estudio y casi 3 años de trayectoria lograron agotar las entradas de un foro que no es nada fácil llenar con lo que ya he mencionado; sin duda alguna Reyno ha demostrado que es y seguramente será una de las bandas emblemáticas de nuestro país.