10 cosas que querías saber de Darío Verón
El paraguayo alcanza 400 partidos ligueros con Pumas
Más allá del resultado de este domingo en Ciudad Universitaria, el partido para el capitán de Pumas, Darío Verón, contra Toluca tiene un gran significado, ya que es el número 400 en liga con la camiseta auriazul.
Por ello Futbol Total te presenta 10 cosas que querías saber del defensa paraguayo.
Influencia | Su madre admiraba a Saturnino Arrúa, un jugador paraguayo que brilló con el Real Zaragoza de España en los 70. Para ser futbolista, Darío fue al club dirigido por Saturnino: el 3 de Febrero de Ciudad del Este.
Destino | Desde que estaba en el vientre de doña Felipa, su padre decía: “Este niño va ser futbolista”. Un par de zapatos de futbol del tamaño del pie de un recién nacido amarrados entre sí por las agujetas lo esperaban en casa. “No se equivocó; su pronóstico se hizo realidad”, cuenta Verón.
Ava | En guaraní significa caprichoso, y así es como lo definen sus padres. Cuentan que creció muy consentido y que lo toleraban de más. “Fue el mimado de la casa”, acusa su padre. Hoy en día, lo describen como una persona temperamental, pero muy noble.
Regalo | En diciembre de 2005, con dos años y medio en México y dos títulos de liga ganados, sus compañeros de Pumas le obsequiaron un cuadro con recortes de periódico en los que aparecía él. Entre ellos, una imagen de su arribó a CU con la leyenda: “Vengo a ser campeón”.
Altruista | Inauguró, en Misiones, Paraguay, el 19 de enero de 2011, un complejo deportivo que lleva su nombre. Lo hizo para apoyar la práctica del deporte entre los indígenas guaraníes. El complejo se enfoca al futbol, pero también se utiliza para realizar otras actividades al aire libre.
Melodía | El grupo regiomontano Marrano le compuso la canción Eres grande Verón como homenaje a su trayectoria en Pumas. “Como Darío no hay ninguno […] Pasa el hombre / Pero no con el balón”, dice la letra que resalta las cualidades del futbolista con picardía y humor.
Rival | La primera vez que jugó en CU lo hizo como visitante en la ida de octavos de final de la Copa Libertadores 2003, cuando Pumas recibió al Cobreloa de Chile. Jugó hasta el minuto 84 antes de ser expulsado, y su equipo ganó 1-0.
Tatuajes | Tiene un par. En el brazo izquierdo lleva la cara de un león. El otro es una imagen de la Virgen de Guadalupe. “Tengo fe en ella, es como la Virgen de Caacupé. Y el tatuaje es para que me cuide en la cancha”, explica.
Miedos | Le costó mucho trabajo ser profesional, ya que le daba pánico dejar a sus padres para jugar en otras ciudades. También teme a la oscuridad desde niño, por lo que duerme con la luz encendida.
Religioso | En la niñez, su madre le regaló una figura de San Antonio, misma que hasta hoy venera. “Soy mucho de tener fe”, confiesa. Ha colaborado en la construcción de dos capillas: una en Misiones para la Virgen de Caacupé y otra en San Antonio para la Virgen del Carmen.

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