Silvio Romero, de sangre futbolera
El delantero supo su vocación gracias a un regalo de su abuela
El delantero Silvio Romero, refuerzo de Jaguares de Chiapas para el Torneo Clausura 2015 de la Liga MX, no solo ha sido un buen futbolista a lo largo de carrera, sino que además fue uno de los más aplicados e intelectuales en su etapa como estudiante de secundaria.
Por lo mismo de que cumplía en la escuela, Romero recibió en todo momento el apoyo incondicional de su padres a la hora de irse con sus amigos a jugar futbol.
Pero el gusto de Silvio por este deporte tiene un tinte conmovedor. Resulta que el artillero confesó para un diario local de Argentina que su abuela, Elda, le regaló un balón cuando tenía tres o cuatro años mientras él dormía, por lo que en su infancia nunca supo de quién provenía aquel noble gesto.
“Me regaló una pelota a escondidas. Tenía dos o tres años y por lo que me comentaron, el resto de los nietos no había ligado nada… ¿Por qué lo hizo? Ni idea. Cuando me preguntaban, no decía quién me la había dado”, cuenta Romero.
A partir de entonces, el pequeño Silvio no soltaba el esférico para nada, pues fue su primer juguete. No la soltaba ni para dormir; pateaba por todos lados dentro de la casa, rompía cosas, y adonde quiera que iba armaba una cascarita con sus primos, Franco y Rodrigo.
Es por ello que, con devoción, Silvio Romero, hoy de 26 años, guarda un eterno e invaluable agradecimiento a su abuela Elda por ser la base de lo que sería su futuro en las canchas.

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