Nuestros sitios
Comparte
Compartir
Suscríbete al NEWSLETTER

Pospuso su muerte para ver ganar a su equipo

Por: Staff FT 06 Mar 2015

Pospuso su muerte para ver ganar a su equipo

Lorenzo Schoonbaert y la historia de su último día

El futbol es un motor para muchos de los fanáticos al deporte más hermoso de todos, pero sin lugar a dudas, la historia que leerán a continuación sobrepasa límites y nos demuestra que el amor que nos vincula al balompié, traspasa todo tipo de fronteras. Esta es la historia del fanático que pospuso su muerte para ver ganar a su equipo.

Este video te puede interesar.

Todo comenzó hace 20 años, donde nuestro personaje principal, Lorenzo Schoonbaert , inició con su sufrimiento al padecer el cáncer con el que hasta sus días finales batalló y del cual no pudo librar la batalla. Con gran valor y como ejemplo para muchos de los que se dan por vencidos, luchó sin cesar hasta donde le fue posible.

Tras dos décadas de lucha llegó el día en que su vida estaba marcada para terminar, todo gracias a la eutanasia. Y es que dicha práctica está permitida en Bélgica desde hace trece años y los doctores acordaron que Lorenzo podía terminar con su propia vida. Previo al momento del adiós, nuestro héroe -Lorre, como era conocido por sus amigos-, tenía un último deseo: ver al equipo de sus amores junto a su familia y celebrar un triunfo, gritar de felicidad por última vez.

Lorenzo, era un apasionado del Brujas desde que era un niño. Antes de despedirse del mundo, su equipo le dio una alegría después de tanto sufrimiento. “Mi mayor deseo antes de morir es ver a mi equipo ganar una vez más”, le dijo Lorenzo a su familiares.

El pasado domingo, el Estadio Jan Breydel, estuvo rodeado de una atmósfera sumamente especial, 20 mil aficionados se dieron cita para despedir un aficionado como ellos, pasional y fiel a su club hasta el último segundo.

Lorenzo acudió a su último partido acompañado por su esposa y pequeña hija, con quienes tuvo la oportunidad de ingresar al campo para hacer el saque de honor. La hinchada coreó como nunca el You’ll Never Walk Alone mientras él jugaba con su hija de 7 años en el círculo central.

Tras el impecable homenaje, se puso cómodo para ver el partido. Afortunadamente el equipo de sus amores pudo hacerlo feliz por 90 minutos. Brujas ganó 3-0 se mantuvo como el mandamás del campeonato belga. Todas esas emociones eran imposibles de esconder.

“Estoy increíblemente feliz. Esto será algo que mi hija nunca olvidará y que podrá disfrutar por el resto de su vida. Mi último sueño se hizo realidad y ahora puedo morir en paz. Celebraré desde el cielo”.

Lamentablemente, desde el lunes ya partió y no está con nosotros. El futbol es una pasión que es indescriptible, para muestra, el fanático que pospuso su muerte para ver ganar a su equipo.

Foto perfil de Staff FT
Staff FT Staff FT
Descarga nuestra edición de COLECCIÓN
descargable futbol total
Guía 2026
Síguenos en Google News Somos News Google News