Real Madrid ganó con colaboración del silbante
Cristiano rompió su racha goleadora; Keylor aumentó su momento de gloria
Bastantes bajas y un Cristiano pletórico. Real Madrid se encomendó a su 7 pero salió beneficiado por el imbatible Keylor Navas y más, por el árbitro, que anuló de mala manera un gol con el que Granada cambiaba el libreto y benefició a los merengues en una jugada dudosa, con un offside de Isco que a la postre sirvió para Benzema, en la única diferencia del encuentro, un gol, producto de una érronea marcación.
En la primera parte sorprendió el Granada. Ambicioso con el balón y ágil en el ataque, sus descolgadas por la banda eran una amenza total. Con energía suficiente como para entrar el área de Keylor y austar su racha invicta como el guardián del marco blanco. Lo advirtió por vez primera a los siete minutos, cuando Marcelo desactivó un centro del italiano Biraghi. Lo confirmó cuando a las incursiones visitantes por la izquierda se sumaron sus avances por la derecha. En ese sector cada combinación entre Success y El Arabi era el anuncio de un peligro. Ninguno superior al que desembocó en el gol anulado al Granada. Susto grande para un Bernabéu que esperaba un festival de goles.
Mientras el rival ganaba confianza, Real Madrid acumulaba ocasiones por la clase de sus estrellas, con Andrés Fernández brillante debajo de los tres palos de la visita, evitando goles de Cristiano y Modric. Y de nuevo Keylor Navas se erigió como figura. El tico mantiene el cero atrás y lo hace con acciones notables. Muestra clara fue el tiro tapado a Success. Un minuto después, Isco, cara a cara con el portero, erró por querer perforar las redes cuando el centro aparecía solo para finiquitar y seguir con su inercia goleadora Cristiano Ronaldo.
En la segunda parte, el duelo siguió con el vaivén. Un taconazo de El Arabi dejó a Success en posición de gol y el nigeriano cometió un error imperdonable: pecó de soberbio y quiso definir con vaselina. El Real Madrid no desaprovechó la pifia e instantes después, en una nueva polémica arbitral, Isco sirvió un pase excelso a Benzema que solo empujó para el único gol del partido, todo precedido de una jugada en el límite del fuera de juego.
No se rindió el Granada y en una jugada de alta escuela, el delantero regateó a media defensa del Madrid antes de tropezar con Keylor, tan lúcido de reflejos como rápido en las salidas. Mantuvo el cero y eso fue suficiente para la victoria de un Madrid que extrañó los gritos de gol de Cristiano.
Así ocurrieron las acciones polémicas:


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