Zinedine Zidane, nuevo entrenador del Real Madrid
El presidente del club, Florentino Pérez, anunció la destitución de Rafael Benítez
El español Rafael Benítez fue destitutido como director técnico del Real Madrid. Su gestión termina un día después de que el conjunto blanco fuera incapaz de ganar al Valencia y dejara escapar una oportunidad inmejorable para superar en la lucha por la clasificación al Barcelona. El lugar de Benítez lo ocupará el francés Zinedine Zidane, quien anteriormente estaba en el banquillo del Real Madrid Castilla.
“He decidido resolver el contrato de Rafa Benítez como entrenador del Real Madrid”, dijo el mandatario, que coonvocó a una rueda de prensa de carácter urgente este lunes.
Zinade asumirá las riendas del club a partir de este martes y se convertirá en el primer francés que dirige al conjunto blanco en 114 años de historia, donde a tenido al mando a 47 técnicos.
“Para ti la palabra imposible no existe”, apuntó Florentino al tiempo que afirmó: “Zidane es una de las máximas figuras en la historia del club. Sabe lo duro que es estar en el banquillo y con él como segundo entrenador el equipo ganó la Décima”.
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Fue el 3 de junio del año pasado cuando Rafa Benítez fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid. Florentino Pérez lo daba a conocer, prácticamente como un hombre de confianza, y un entrenador que, pese a su juventud, sabía entenderse con los jugadores, además de llegar con credenciales altas.
“Llega un hombre que respira fútbol, profesionalidad y madridismo desde niño. Nos hará más fuertes. Es uno de los mejores entrenadores del mundo y utiliza el método como herramienta de trabajo. Tiene una excelente comunicación con los jugadores y una importante experiencia profesional y un gran palmarés pese a su juventud”, fue el discurso de Pérez en la presentación de su DT.
Sin embargo, el gusto duró poco. Pese a conseguir una clasificación prematura a Octavos de Final de Champions League, Benítez no consiguió un paso arrollador en liga.
Contra el Málaga consiguió un empate sin goles, luego, ante Atlético de Madrid no pasó de la igualada a un tanto. La deblace llegó tras una dolorosa caída en casa, y por goleada 0-4, ante el Barcelona, que rompió de tajo la relación del Madrid con su afición. “Benítez, dimisión” entonó la afición merengue desde entonces. A ese desazón se sumó el fiasco que protagonizaron en Copa del Rey. Una alineación indebida del ruso Denis Cheryshev desembocó en una eliminación penosa en los Dieciseisavos de Final.
La intermitencia de los resultados, la falta de comunión con los jugadores del primer equipo y la inconformidad de la afición del club con la gestión del entrenador -casos concretos la reducción de minutos a James e Isco- obligaron al presidente de los Merengues a destituir a Benítez, un hombre al que agradeció su gestión durante 215 días y al que despidió como “un grandísimo entrandor y una persona excepcional”.

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